[AVISO] Debido a la excepcional situación que estamos viviendo en todo el mundo con el COVID-19, es posible que algunos de los termómetros que recomendamos en esta página se encuentren temporalmente fuera de stock. Esperamos que, si no puedes conseguir el que querías, la información que aquí te brindamos te sirva para conseguir otro igual de funcional para tus necesidades.

La web de referencia en termómetros

Pese a lo que se pueda creer a primera impresión, existe una gran variedad de termómetros que sirven para una enorme cantidad de aplicaciones diferentes. Desde los termómetros láser o infrarrojos utilizados en industrias de todo tipo o termómetros de cocina con los que conseguir los platos perfectos, hasta los típicos termómetros de mercurio o los termómetros para bebés, en esta web podrás encontrar información sobre cualquiera sea el termómetro que estés buscando. 

Termómetros corporales

Termómetros para el hogar

Otros termómetros

Los termómetros más buscados

Braun-Thermoscan-7

Braun Thermoscan 7

Termómetro de oído

termómetro de oído y frente marca Jumper

Jumper

Termómetro de frente y oído

Termómetro bluetooth Ivawt

Ivawt 738

Termómetro de cocina

Guía de contenido

¿Qué es y para qué sirve un termómetro?

Los termómetros son instrumentos utilizados para medir la temperatura o el gradiente de temperatura mediante el uso de diversas principios físicos. Son capaces de medir la temperatura de sólidos, líquidos o gases

Los termómetros están compuestos por dos elementos clave: el sensor de temperatura y un medio que permite la conversión del cambio físico a una medida numérica que permita una lectura por parte del usuario.

¿Cómo funcionan los termómetros?

Termómetros líquidos

Los termómetros líquidos son simplemente tubos de vidrio muy delgados llenos de una pequeña cantidad de líquido plateado (generalmente mercurio, un metal bastante especial que se encuentra en estado líquido a temperatura ambiente).

Cuando el líquido interior se calienta, se expande en una cantidad que está directamente relacionada con la temperatura. Entonces, si la temperatura aumenta en 20 grados, el mercurio se expande y sube la escala dos veces más que si el aumento de temperatura es solo de 10 grados. Todo lo que tenemos que hacer es marcar una escala en el vidrio y podremos calcular fácilmente la temperatura.

Aparte del mercurio, los termómetros líquidos también pueden utilizar un líquido a base de alcohol (como el etanol). La diferencia principal entre estos dos líquidos es que el mercurio es tóxico, aunque perfectamente seguro si está sellado dentro de un termómetro, mientras que los líquidos a base de alcohol son generalmente más seguros. Estos últimos también tienen la ventaja de que se pueden usar para medir temperaturas más bajas, ya que el alcohol tiene un punto de congelación más bajo que el mercurio (-114° C para el etanol puro y -40° C para el mercurio).

Termómetros mecánicos

No todos los termómetros funcionan como un termómetro líquido. Los termómetros mecánicos tienen una aguja o puntero de metal que se mueve hacia arriba y hacia abajo en una escala circular que marca los grados. 

Si abriéramos uno de estos termómetros veríamos que el puntero está montado en una pieza de metal enrollada llamada tira bimetálica, que está diseñada para expandirse y doblarse a medida que se calienta. Cuanto más caliente es la temperatura, más se expande la tira bimetálica y más empuja a la aguja hacia arriba en la escala marcada.

Termómetro eléctricos

Un problema con el mercurio y los termómetros mecánicos (o de dial) es que tardan un tiempo en reaccionar a los cambios físicos de temperatura. Los termómetros eléctricos no tienen este problema: simplemente debemos poner en contacto la sonda del termómetro con el objeto cuya temperatura deseamos medir y la pantalla digital nos dará una lectura de la temperatura de forma instantánea.

Los termómetros electrónicos funcionan de una manera completamente diferente a los mecánicos o los líquidos. Se basan en la idea de que la resistencia de una pieza de metal (es decir, la facilidad con la que la electricidad fluye a través de ella) cambia a medida que cambia su temperatura. A medida que los metales se calientan, los átomos vibran más dentro de ellos, lo que hace que sea más difícil que fluya la electricidad, aumentando la resistencia. Del mismo modo, a medida que los metales se enfrían, los electrones se mueven más libremente y la resistencia disminuye. A temperaturas cercanas al cero absoluto, es decir la temperatura teóricamente más baja posible de −273.15 ° C, la resistencia desaparece por completo en un fenómeno llamado superconductividad.

Un termómetro electrónico funciona poniendo un voltaje a través de la sonda de metal y midiendo cuánta corriente fluye a través de él. Si se coloca la sonda en agua hirviendo, el calor del agua hace que la electricidad fluya a través de la sonda con menos facilidad, por lo que la resistencia aumenta en una cantidad medible con precisión. Un microchip dentro del termómetro mide la resistencia y la convierte en una medida de temperatura.

La principal ventaja de los termómetros como este es que pueden proporcionar una lectura instantánea en cualquier escala de temperatura que se desee: grados Celsius, Fahrenheit o lo que sea. Pero una de sus desventajas es que miden la temperatura de un momento a otro, por lo que los números que muestran pueden fluctuar drásticamente, lo que a veces dificulta la toma de una lectura precisa.

¿Cuál es el termómetro más exacto?

Para definir el termómetro más exacto es importante saber a qué tenemos que medirle la temperatura, ya que hay termómetros que funcionan mejor en medios líquidos o gaseosos, mientras otros actúan mejor con sólidos. 

Para la mayoría de los usos, tanto los termómetros digitales como los de mercurio en vidrio suelen ser los más exactos, aunque en líneas generales la mayoría de los termómetros cumplirán de forma adecuada y acertada su misión de medir la temperatura de un objeto, material o sustancia.

¿Qué tipos de termómetros existen?

Hay muchos tipos diferentes de termómetros disponibles en el mercado actual. Antes de realizar tu compra, es vital que conozcas la gama de productos disponibles que puedes encontrar. También debes comprender y considerar la idoneidad de cada tipo de termómetro para cada posible uso. Cumplir con las normas de almacenamiento seguro en un local de restauración, por ejemplo, requerirá un termómetro muy diferente al que necesitas para medir la fiebre de tu hijo. Del mismo modo, un termómetro genérico de oficina, por poner otro ejemplo, no es adecuado para mediciones industriales críticas. En Termometros.com.es creemos que es importante elegir el termómetro adecuado para cada aplicación, y por eso te ofrecemos reviews y comparaciones sobre cada tipo de termómetro que puedas llegar a necesitar. 

Existen dos maneras de dividir los tipos de termómetros, o bien por su tecnología, o bien por su aplicación. Vamos a verlos.

Termómetros según su tecnología:

  • Termómetros líquidos
  • Termómetros mecánicos
  • Termómetros eléctricos

Termómetros según su aplicación:

  • Chupetes termómetro
  • Termómetros ambientales
  • Termómetros basales
  • Termómetros de bebé
  • Termómetros con sonda
  • Termómetros corporales
  • Termómetros de cocina
  • Termómetros de laboratorio
  • Termómetros de mercurio
  • Termómetros de oído
  • Termómetros digitales
  • Termómetros de exterior
  • Termómetros de frente
  • Termómetros higrómetros
  • Termómetros infrarrojos
  • Termómetros láser
  • Termómetros para horno
  • Termómetros WIFI

¿Cómo se ve el termómetro?

El proceso de lectura de los distintos termómetros es sumamente sencillo, excepto por el típico termómetro de mercurio, que es levemente (solo levemente) más complicado. Mientras que en un termómetro digital la temperatura aparece directamente en una pantalla de fácil lectura, el termómetro de mercurio puede ser más difícil de leer, sobre todo para los más peques

A continuación te damos los pasos que debes explicarle a tu hijo para que pueda ver la temperatura en un termómetro de mercurio:

1. Mantén el termómetro a la altura de los ojos.

Primero lo primero: el termómetro debe sostenerse desde la punta de vidrio y no desde el extremo que tiene el bulbo metálico, ya que si lo hiciéramos así podríamos modificar el valor de lectura con la propia temperatura de nuestra mano.
El termómetro debe mantenerse a la altura de los ojos para facilitar la lectura.

2. Gira el termómetro.

El tallo del termómetro no es perfectamente redondo. Sus áreas planas actúan como una lupa para hacer que el eje hueco en el tallo parezca más grande. (Las áreas planas también evitan que el termómetro salga rodando si lo dejamos apoyado sobre una superficie plana como una mesa).
Usando las yemas de los dedos, debemos girar lentamente el termómetro hacia adelante y hacia atrás hasta que el mercurio en el eje sea claramente visible. La columna de mercurio parecerá de color plateado y el resto (la parte vacía) del eje aparecerá blanquecino. La columna de mercurio debe ser visible justo arriba de los números.

3. Localiza la marca de temperatura más cercana.

Hay varias marcas de temperatura (líneas) en un termómetro. Debes identificar la marca más cercana al punto donde se detiene el mercurio en el eje (donde el color plateado se encuentra con el blanco).

4. Determina la lectura de temperatura.

El método que utilices para determinar la lectura de temperatura de la marca que seleccionó en el paso anterior depende de si está utilizando un termómetro Fahrenheit o un termómetro Celsius. Como en España, y en la mayoría de los países, se utiliza el grado Celsius o centígrado, a continuación te explicamos cómo funciona el termómetro con este sistema.
En estos termómetros, cada línea larga denota un grado completo de temperatura. Las nueve marcas más cortas entre cada par de marcas largas es una décima de grado Celsius (0.1º C). Por ejemplo, la tercera marca corta más allá de la línea de 38º C denota una lectura de temperatura de 38.3ºC.

NOTA: Para ayudar a leer la temperatura de forma más sencilla, la mayoría de los termómetros tienen una flecha que apunta a la línea que indica la temperatura corporal normal promedio (37º C).

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies